Jose Carlos Bartolome Barahona

UN CÁNCER ECONÓMICO LLAMADO MERKEL

Alemania ha cometido graves errores en la gestión de la peor crisis económica mundial que hemos padecido dese 1929.
Antes de ver esos errores, conviene aclarar unos cuantos conceptos, que si no se tienen claros, es difícil entender lo que voy a contar.

  1. La economía es sobre todo una cuestión de confianza. Los ciclos se suceden, crecimiento y recesión, y la razón es que hay cambios en la confianza de la gente. Si hay confianza, la gente consume, pide créditos, compra cosas. En el momento que la confianza falla, deja de consumir, de pedir créditos y se vende menos, sobran los empleados, se produce menos, se despide a gente, se tiene menos capacidad de consumo y entramos en recesión. Las causas de por qué se pierde la confianza, pueden ser varias y las explicaciones pueden ser distintas. Pero el hecho básico que hay detrás de las crisis es muy sencillo, falla la confianza.
  2. La Macroeconomía y los Mercados Financieros van antes que la Microeconomía. Es decir, son indicadores adelantados de lo que luego va a pasar con las economías familiares. Que los datos Macro y los mercados financieros vayan bien, es fundamental para que no se pierda la confianza. En cuanto la Bolsa empieza a bajar y los datos económicos son malos, se produce inmediatamente el efecto contagio a la economía real. La gente se entera de lo que pasa y pierde la confianza, que es muy frágil, deja de consumir, pospone sus decisiones de compra, empieza a ahorrar más, se prepara para tiempos peores, y ese comportamiento individual de muchas personas a la vez es lo que causa las recesiones, es decir la crisis la provocamos entre todos cuando cambiamos nuestros patrones de consumo.
  3. La economía funciona “a crédito”. Todos, desde las economías familiares hasta el Estado pasando por las empresas, nos gastamos lo que no que no tenemos, pedimos créditos para comprar cosas que no podemos pagar de una vez, y luego las vamos pagando poco a poco. Esto funciona así, y no se puede, ni se debe cambiar.
  4. No sabemos muy bien cómo funcionan las crisis. Ni sabemos prevenirlas, ni sabemos bien curarlas. La Economía no es una ciencia exacta, ni mucho menos. Cada economista tiene sus recetas, pero la clave del éxito no la tiene nadie. Merkel trató de tomar las decisiones que creía que iban a funcionar mejor. Si supiéramos prevenir las crisis no ocurriría ninguna. Y si supiéramos arreglarlas, se arreglarían inmediatamente, no durarían nada.
Bien, una vez que se hayan entendido estas cosas básicas, podemos analizar los graves errores de Alemania en la gestión de la crisis.
 
Error numero 1. Era el mes de junio de 2008. La economía mundial ya estaba en crisis y estaba bastante claro que la crisis era potencialmente grave. ¿Por qué?, pues porque llevábamos 15 años de crecimiento ininterrumpido, no había habido grandes crisis y la economía es cíclica. Eso no ha cambiado. La actual crisis empezó en julio de 2007. Por motivos que se desconocen, o que al menos yo no conozco, en julio de 2007 se produjo una súbita pérdida de confianza en los mercados de Renta Fija. Hay un índice que mide el “riesgo de crédito”, es decir el riesgo de que un deudor deje de pagar, deje de devolver el dinero que ha pedido prestado o amortice a su vencimiento los bonos que ha emitido, ese índice se llama iTraxx y cotiza con mucha liquidez. Los profesionales de Tesorería compran y venden ese índice para cubrir sus riesgos de crédito o especular. Pues bien, en julio de 2007 ese índice que estaba marcando riesgos mínimos se disparó de pronto y en solo unos días este medidor del riesgo subió de 20 puntos básicos a casi 80, es decir la percepción del riesgo de crédito se multiplicó por cuatro en solo quince días. Estaba claro que esto era la primera señal de una crisis, una crisis importante que se iba a producir, y vaya que si se produjo, todos la hemos notado durante muchos años.
En junio de 2008, continúo, los mercados financieros parecía que se recuperaban algo. La Bolsa volvía a subir tímidamente, después de que en enero y febrero de ese año hubiera tenido un desplome espectacular, que, obviamente había dañado mucho la confianza de la gente. Pues bien, en ese momento hubo un pequeño repunte de la inflación. La gente estaba especulando con el precio del barril de petróleo que estaba en máximos y eso hizo que subiera la gasolina y con ella la inflación. Estaba bastante claro que era un fenómeno pasajero, fruto de esa especulación en los mercados de futuro del petróleo, pero que, de fondo, la economía ya había entrado en crisis y el estado de la confianza era muy delicado.
Pues bien, al Banco Central Europeo, dirigido entonces por el señor Trichet, no se le ocurrió otra cosa que subir los tipos de interés del euro. ¿Pero cómo?. ¿En medio de una crisis tremenda?. No es posible. Pues sí, eso fue lo que ocurrió. Y la culpa no es de Trichet. Es de Merkel en última instancia. Alemania estaba detrás de esa decisión. En Alemania hay pánico a la inflación porque piensan, y con razón, que la hiperinflación alemana del período de entreguerras fue lo que hizo que Hitler subiera al poder y causó un desastre en Alemania, Europa y todo el mundo. La ortodoxia alemana no se dio cuenta de que, no se podían subir los tipos de interés en ese momento, era un error tremendo.
¿Qué ocurrió?, pues que los mercados financieros se resintieron inmediatamente, las bolsas cayeron con bastante estrépito. De nuevo, la confianza es fundamental, y es muy frágil. Los consumidores perdimos la confianza, dejamos de consumir, nos pusimos a ahorrar, y los indicadores empezaron a deteriorarse. Todos a la vez.
En septiembre de ese año quebró Lehman Brothers. Otro error tremendo, aunque este es de los americanos. En 1929 se dejó caer los bancos y ¿Qué pasó?, pues que fue una crisis tremenda, una gran depresión. Los Bancos tienen un efecto multiplicador sobre toda la economía y sobre la confianza que hace que sea más barato rescatarlos que dejarlos caer. A Lehman se le dejó caer y solo ese día, el día que cayó las Bolsas mundiales perdieron como 100 veces el dinero que hubiera costado rescatarle. Después la economía mundial ha perdido, no sé, ¿100.000 veces lo que hubiera costado rescatarle?. Y el problema es que lo perdimos todos. Todo el mundo. La economía es global y se transmite con rapidez de un sitio a otro. No solo lo perdieron todos los accionistas de Lehman, que es normal que lo pierdan porque su inversión fue mala, es que todos los demás perdimos muchísimo con su quiebra. No había que haberle dejado quebrar. De hecho no se han dejado quebrar prácticamente ningún banco de cierto tamaño en ningún lugar del mundo. No es justo, claro que no, deberían quebrar como los demás, pero dejarlos caer nos cuesta muy caro a todos. Hay que evitarlo.
¿Hubiera quebrado Lehman si el BCE no sube los tipos de interés en junio?. No se sabe, pero yo creo que NO.
 
Error número 2. Era abril de 2010. De nuevo parecía que la crisis mundial se estaba reconduciendo poco a poco. La confianza era todavía bastante frágil, pero todos los países del G-20, incluido España estaban registrando crecimientos en sus PIB, algunos muy pequeños, pero ese era el ambiente en ese momento. Y ¿Qué ocurrió?. Pues la crisis griega. Se perdió la confianza en Grecia, y Merkel no fue capaz de entender que Grecia y cualquier otro país del euro era “sistémico” para Europa. Exactamente igual que los bancos. Dejarlos caer es lo justo, pero hacerlo cuesta mucho dinero, es mucho mejor no dejarlos caer. Pues con Grecia exactamente igual, dejarla caer hubiera sido lo justo, pero hubiera sido muchísimo más barato para todos darle un 100 por 100 de respaldo financiero desde Europa, en definitiva, rescatarla. Y no se hizo. Hubo muchas dudas, se generó desconfianza, y mucha. Se pusieron requisitos. Merkel justificó esos requisitos en que sus electores se lo pedían. ¿Cómo iban a ayudar a los vagos de los griegos?. No podía ser. El que lo hace mal, lo tiene que pagar. Pues no. Lo pagamos todos, todo el mundo. Segunda recesión europea, contagio a Irlanda, Portugal, Italia, España, Chipre. Cuánto dolor y cuánto sufrimiento por una decisión errónea. Se resintió todo el mundo, incluido Estados Unidos. Por no ayudar a los griegos con un respaldo total en el primer momento que no hubiera costado nada, todos pagamos un precio enorme
Error número 3. Austeridad. Si la gente no consume porque ha perdido la confianza y se deteriora todo, incluidas por supuesto las cuentas del Estado, porque ya no ingresa los impuestos que ingresaba. La gente no gana lo mismo y no paga. Lo peor, lo peor de lo peor que puedes hacer, es Austeridad. Reducir los gastos del Estado. Deteriora la confianza y mucho, y, no arreglas nada, porque la gente todavía consume menos y la crisis se hace más profunda. Las cuentas del Estado no son un gran problema. No hay que agobiarse cuando el déficit se dispara. Ya mejorará. Solo hay que volver a crecer. Pero si te pones a reducirlo lo más probable es que dejes de crecer y acabes teniendo el mismo déficit o peor, pero sin crecimiento. La Austeridad es un error tremendo. No es un error voluntario. No hay errores voluntarios. Merkel trata de hacer lo que piensa que es mejor, pero se equivoca y lo hace fatal. Ella piensa que con Austeridad se arreglan las cosas y solo se empeoran.
Error número 4. Impedir que el BCE compre Deuda Pública de los Países del euro. Esto es lo que está ocurriendo ahora mismo. Y no se entiende, al menos yo no lo entiendo. En todos los demás países del mundo, los bancos centrales han comprado Deuda Pública, que sí, según la teoría puede acabar siendo inflacionista a medio plazo, hay ese riesgo, pero lo cierto es que han conseguido salir de la crisis con ese método. En Europa, no se hace porque Alemania no quiere. Y eso, lo que provoca es que la frágil confianza se vuelva a quebrar. Los mercados financieros, con la Bolsa en primer lugar bajan, porque los inversores se dan cuenta de que la decisión alemana de no dejar intervenir al BCE es un tremendo error, y según bajan las bolsas los consumidores volvemos a perder la confianza y volvemos al mismo patrón, consumir menos, etc. Encima, en este caso hay un error adicional. En Alemania, no solo ha calado la tontería de la Austeridad como si fuera una medicina milagrosa, cuando es un remedio totalmente contraproducente, sino que, además ha calado la idea de que lo bueno es gastar solo lo que se tiene y no gastar lo que no se tiene, con lo que, no se consume lo suficiente, no se piden créditos y el consumo privado no tira de la economía en Alemania. Lo poco que crecen es gracias a lo que exportan a otros países. Este es otro error tremendo de Merkel, que a pesar de ser toda una catedrática de física, maneja la economía del país como si fuera un ama de casa.
Bueno, solo he querido hacer un pequeño sumario de los que me han parecido errores más graves en la gestión de la crisis. Hay mucha palabrería de por medio, que mete ruido, que si los países del sur son unos vagos, que si quieren vivir a costa de Alemania, que si el euro fue un error, que si patatín, que si patatán. Lo que yo pienso es lo que he escrito.

 

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Published on e-Stories.org on 10/10/2014.

 

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