Maria Teresa Aláez García

Desbloqueo1

No.

Ya no. Ya se acabó.

Vosotros creéis que habéis conseguido lo que queríais.

No.

Vosotros habéis perdido.

Yo también. Por supuesto. He perdido hasta mi dignidad. Pero ya hacía tiempo que estaba perdida. Lo único que he hecho ha sido enfangarme un poco más de lo que estaba

Pero yo seguiré subiendo. Por que, habiéndome acostumbrado a vivir en mi fango, habiéndolo estudiando, habiéndome hecho a él, puedo conocer a mi enemigo y salir de sus brazos, abandonarlo, descuidarlo y vencerlo. Porque he caído unas cuantas veces y he vuelto a salir otras tantas. Y sé que tendré más vias de escape, tantas como veces caiga. Y eso me hará más fuerte.

Pero a vosotros no. No estáis acostumbrados al fango, al dolor, al frío, a la soledad, a la depresión continua, al desprecio continuo, al malestar eterno, a la continua subordinación, al eterno olvido. Y os creéis que habéis triunfado porque me habéis sometido. Porque habéis intentado enjaularme como a un ratón, habéis intentado maltratarme como a un perro, me habéis amenazado,  insultado… habéis incluso amenazado mi estabilidad familiar, me habéis amenazado a través de los siglos, de los años. Me habéis maldecido, me habéis pretendido condenar

Y he caído en vuestro juego inútil de amenazas y de insultos. Pero yo sé pedir perdón y sé reformarme y sé levantarme y volverme a someter. Vosotros no.

Y ahora que creéis que me tenéis quieta, en mi lugar, donde queríais vosotros. No

Ahora me he ido. Ahora, vuestro bienestar se irá convirtiendo en frío. Vuestra quietud y relajación se convertirá en ausencia. Porque en alguna ocasión requeriréis de aquello que os di.

Y no estaré

Y aún así gracias por mostrarme que la gran masa del mundo es como vosotros y que es lo único que puedo esperar. Indolencia, desprecio, amenazas, insultos, egoísmo. Pero como la tierra equilibra, la vida equilibra, la naturaleza equilibra… también encontraré pequeñas flores, ojos celestiales, brillos de la tierra que me enseñarán que no todo está perdido.

 

All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Maria Teresa Aláez García.
Published on e-Stories.org on 01/25/2008.

 

Comments of our readers (0)


Your opinion:

Our authors and e-Stories.org would like to hear your opinion! But you should comment the Poem/Story and not insult our authors personally!

Please choose

Previous title Next title

Does this Poem/Story violate the law or the e-Stories.org submission rules?
Please let us know!

Author: Changes could be made in our members-area!

More from category"Sorrow" (Short Stories)

Other works from Maria Teresa Aláez García

Did you like it?
Please have a look at:

No viene el silencio a su lugar íntimo - Maria Teresa Aláez García (General)
Pushing It - William Vaudrain (General)