Maria Teresa Aláez García

DEPENDENCIAS

DEPENDENCIAS.

I

¿Es usted capaz de salir a la calle sin llevar dinero?

Pruebe alguna vez. Inténtelo.

Asegúrese de que su salud está bien y no necesitará ni salir para ir al hospital ni coger un taxi para nada.

Asegúrese igualmente de que tiene toda su faena hecha, su trabajo finalizado y de que nadie podrá avisarle súbitamente para requerir su tiempo, esfuerzo o presencia.

Esto se consigue desconectando los teléfonos fijo y móvil y no dejando puesto el timbre de la puerta.

Por último, asegúrese de que sus constantes vitales están bien repletas. Ha comido, ha bebido y tiene todo lo que necesita para sobrevivir.

Por último búsquese una o dos horas a la semana y una ruta prevista para no gastar pero para  si poder dar un paseo a su gusto. Si es preciso, llévese una botella de agua o algún bote de refresco para tomar en el camino.  Y un botiquín con lo más necesario. Toallitas y pañuelos.

Tenga en cuenta el dejar el coche bien aparcado, la puerta del garage cerrada y la de su casa también y bien asegurada.

En casa habrá de dejarse el teléfono móvil y la billetera con el dinero y las tarjetas.

Puede ir solo o sola, con amigos y amigas o con la familia. Pero han de cumplir las siguientes premisas:

-         No se ha de llevar encima ni dinero suelto ni billetes ni tarjetas ni nada similar ni por si acaso.   Para eso llevará su mochilita o la riñonera con lo más preciso y no dinero precisamente.

-         No ha de ir a tomar nada a ningún bar – si en su ruta no hay bares, mejor – ni comprar en ninguna tienda ni similar. No se pide nada porque nada se ha de comprar. Sólo van a disfrutar del paseo y del paisaje así como de la compañía de todos.

-         No es una excursión. Es un paseo normal.

Bien, si está preparado, adelante. Cierre la puerta y salga a la calle.

Puede llevarse al perro o un buen libro para leer mientras pasea. No se ven ya jóvenes disfrutando de una lectura ni del paisaje en las urbes de hoy en día. Ni llevando una cometa o simplemente pensando o cavilando o mirando las plantas o el paisaje. Intente buscarle a las plantas, a la playa o  la montaña la billetera.

Si quiere puede ir apuntando:

-         Cuántas veces se lleva la mano al bolsillo de la billetera, buscándola.

-         Cuántas ocasiones se mira el mismo lugar porque ha pensado de repente que necesitaba tal cosa que ha visto.

-         Cuántas veces de repente necesita comprar algo que si llega a llevar dinero no hubiera comprado.

-         Cuántos amigos le ofrecen tomar algo en un bar y usted vence la tentación.

-         Si puede mirar los escaparates sin necesidad de entrar a comprar.

-         Cuántas veces ha evitado el acercarse al cajero a sacar dinero.

-         Si le entra la tentación de irse a la tienda de algún amigo, cogerle algo y dejarlo fiado para pagarle al día siguiente.

Con estas y otras bondades que iré dejando relatadas a partir de este texto, se pondrá en evidencia otro tipo de adicciones que la sociedad enseña y hace soportar al ser humano para tenerlo bajo su domino, cosas que sólo valora la sociedad pero no la vida ni la naturaleza y de qué modo nos tienen engañados para poder satisfacer el poder de unos pocos que piensan que queremos seguir engañados y que no queremos saber la verdad de nuestra realidad.

En la naturaleza no hay dinero pero sí tiempo y esfuerzo para hacer las cosas. El dinero es una alternativa para no tener que pagar en carne y de mala manera algunos servicios así como para evitar abusos pero el ser humano lo ha hecho instrumento d tortura, abuso y un dios menor.

La sociedad y los individuos que la componen en su cúpula y sobre todo lo que son elegidos por la buena fe y confianza de otros individuos, nos ha dado otro tipo de dependencias subliminales pero que se encuentran bien a la vista para tenernos bajo un dominio físico y espiritual y poder dominarnos e incluso tenernos sometidos a unas premisas igualmente falsas sólo para satisfacer el egoísmo de unos poco individuos que tienen baja autoestima e inseguridad, que basan su poder en anular y someter al otro porque no tienen claro más que  el fin de ser superiores a toda costa debido a lo inferiores que son espiritualmente hablando y que lo hacen con un universo de mentiras, engaños y manipulaciones.

Ay, ay como se use contra ellos su misma arma, ay. Entonces menuda metedura de pata porque los otros no tienen derecho ni deber de poner las pezuñas de cerdo donde ellos tenían sus pies redondos y ocultos y sus varas de pegar palos. No tienen ningún escrúpulo, sólo buscan personas que mientan como ellos y que aparentemente se coloquen un halo de heroísmo pero realmente no hacen nada útil ni provechoso como lo deben de hacer  - y por supuesto, ni siquiera son héroes – y se acercan a quienes son famosos para alcanzar una fama que no tienen ganada y que pretenden por amiguismo, simpatía o asociación.

Se quejan de la incultura de la manada. La manada no deja hacer nada. La manada si sube al poder no sabe hacer las cosas, son unos incompetentes. La manada tiene mal gusto. La manada que ellos controlan y a la que obligan de uno u otro modo a comprar y disfrutar de sus productos tienen mal gusto por elegir los productos de sus enemigos pero no dicen nada si eligen sus posibles detritus.  Se quejan del poco nivel de la manada, nivel que han colocado ellos mismos con sus escasas exigencias.

Estas exigencias se obligan a obedecer por las dependencias. Porque al margen de la dependencia por drogadicción hay otras dependencias igual de importantes o famosas o avasalladoras de las cuales no se puede decir nada.

Las dependencias más conocidas son:

El poder.

Comprar cosas que no se necesitan.

La acumulación de enseres y basura.

El alcohol

El tabaco.

El sexo o su mal uso.

Las mentiras.

El juego.

Todo tipo de estupefacientes.

Internet y los programas de la televisión.

Los juegos de ordenador.

Los teléfonos móviles.

Pero están las otras dependencias de las cuales sabemos que existen aunque se diga que no pero haberlas haylas.

El silencio.

El oxígeno.

El deporte.

La manipulación.

La mentira.

El status social.

El ser humano en sí mismo.

El pensamiento.

Los hobbies diversos.

En breve hablaremos de la dependencia de un individuo  con otro, llamada obsesión. O también del acoso y la manipulación. De cómo hombres y mujeres aislan a su pareja con la intención de amarlas tanto que las ahogan o a sus amigos. De cómo una idea lleva a la tumba a un grupo de personas. De cómo la violencia y la agresividad hacia una persona y el acoso pide todavía más el hacerlo. De cómo la gente convence al resto de que no abusan de su buena fe y confianza si no que el otro se hace daño a sí mismo con sus expectativas y no acepta que el primero tiene derecho a abusar de la buena fe. El engaño.

Etc.. etc… etc…

 

 

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Published on e-Stories.org on 10/18/2008.

 

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