Andres Velazco

Tiempos Eternos

Tiempos Eternos

 

"Cuando un hombre se sienta con una chica bonita durante una hora, parece que fuese un minuto. Pero déjalo que se siente en una estufa caliente durante un minuto y le parecerá más de una hora. Eso es relatividad."
 
Albert Einstein

 
Ana y Carlos una pareja joven, estudiantes de la universitarios, de 22 años ambos, tuvieron su primer hijo, luego de no haberlo buscado, ambos oriundo del interior de la provincia.
 
Seis días habían pasado desde que ambos tuvieron familia, la niña, se llamó María Paula, durante sus primera horas de vida, realizaba sonidos raros e incomprendidos con su boca, los padres, jóvenes e inexpertos en el arte de criar, lo tomaron como pequeñas morisquetas graciosas, pero llegado el 6 día de vida, María Paula, dijo su primer palabra, “mama”, sorprendidos creyeron que fue solo una alucinación de ellos, llego la noche, y la niña durmió placidamente.
 
Al día siguiente, Paula logro mencionar cuatro o cinco palabras bien claras, los padres un poco asustados, se dieron cuenta que ella razonaba las palabras que decía, que realmente pedía lo que quería, las palabras fueron “papá”, “mamá”, “papa” (haciendo referencia a la comida), “agua” y “caca”, todas haciendo referencia a las necesidad biológicas mas internas. Sorprendidos por su actitud, deciden llevarla al medico, el cual los atendería al cabo de 7 días.
 
La semana fue pasando y ella no solo nombraba palabras vagas, sino que iba mejorando su habla con el tiempo. Comenzó a hilar frases, a preguntar, a responder, Los padres atónitos, no sabían como tratar este tema, por lo que decidieron no comentarlo con nadie, ellos mismos se aislaron de todos hasta no ver el medico, el miedo a que tomen a María como ratón de laboratorio les asusto mucho, al cabo del séptimo día, cuando ingresan al consultorio del medico pediatra, Ana llevando a Paula en brazos, envuelta en una manta, la secretaria del lugar consulta como se encontraba la beba, a lo cual ella con 14 días responde:
-Bien, usted como se llama?
 
La madre asustada, y la secretaria atónita, abren juntas, la puerta del consultorio, el medico observa a la niña, mientras ella hace preguntas de todo tipo, al igual que un niño de 6 años, la desesperación de todos, hace que el decidan realizar el control de manera diaria, ya que la salud de la niña, era lo más importante. Desde aquel entonces, el control se realizo todos los días, sin importar absolutamente nada, el medico se dirigía la casa de ellos, a realizar los controles cuando las condiciones no eran favorables.
Veintidós días pasaron desde que Ana dio a luz, Paula, hablaba con total naturalidad, mantenía conversaciones con sus padres, consultaba sobre la vida, de cómo seria su futuro, preguntas que no podían responderle. Al cabo de un mes, Paula poseía la capacidad intelectual de un adolescente de 14 años.
Cuarenta y ocho días pasaron desde ese 15 de julio, Paula, poseía la misma capacidad intelectual que sus padres, pero aun no caminaba. El tiempo para ella era demasiado lento, un minuto de nuestra vida equivalía a una hora de la suya.
 
A la edad de 35 años de edad cronológica muere, y 5200 años de edad mental.

 

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Published on e-Stories.org on 02/27/2011.

 

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