Kit Moya

Sueños Lejanos (parte 2)

Me sentía bien confundido.  No estaba seguro si estaba haciendo lo correcto.  Estaba dejando a mis padres solos para seguir mis sueños.  Caminaba con mi cabeza abajo, pensando en mis padres y en las cosas que podrían pasar durante mi ausencia.   De pronto oí una voz.  La reconocí muy bien.  José es cierto que te vas?” Levanté mi cabeza, “Hola Mei-Ling” le dije.  No sabia que contestarle al momento. La miré a los ojos y moví mi cabeza confirmando.   Mei-Ling, que significa Estrella Preciosa, es la chica mas bella de mi pueblo.  Crecimos juntos.  Sus padres también son sembradores de arroz, y lo han sido por generaciones.  Siempre había sentido algo especial por ella.  Ahora mi corazón cambiaba de rumbo.  Mis sentimientos  se transformaron al instante, ya no pensaba en mis padres, sino en Mei-Ling.  Que haría sin verla?  Le pregunto si quiere venir conmigo?  No, sería muy peligroso para ella.  “Cuando regresarás”?   me preguntó.  Le dije que no tenia idea, pero que le escribiría.  Por primera vez en la vida, Mei-Ling se acercó, tomó mi mano y me besó en la mejilla.  Mirando para abajo, me dijo “esperaré por ti”.

Ya han pasado 8 horas desde que vi a Mei-Ling y no he dejado de pensar en ella.  No me siento cansado ya que me he mantenido ocupado con mis pensamientos.  Me quedan todavía 8 horas más para llegar a mi primera parada, Puerto Shajing.  Durante el camino me encontré con varios conocidos y todos ya sabían acerca de mi partida.  Unos me desearon suerte, otros me dijeron que no lo iba a lograr.  En fin ya la decisión estaba hecha.

Esta es la segunda vez que me encontraba en Shajing.  Mi padre y madre me trajeron de niño una vez que tuve que visitar al doctor por una enfermedad que tuve y que el curandero de mi pueblo no pudo curarme.  Shajing es un un puerto grande donde salen barcos para muchas ciudades, una de ellas es Qinzhou - donde espero tomar otro barco para Hong Kong.   Aunque no tengo idea como lo iría a hacer.  Las calles de Shajing estaban llenas de gente, habían personas vendiendo toda clase de cosas.  Me llamó la atención todo el tipo de comidas que vendían.  Cosas que nunca había visto en mi vida.  Hasta el arroz que vendían, me parecía  diferente al que sembrábamos.   

Esa noche dormí en el suelo en el puerto donde estaban los barcos.  No quería que el próximo barco me fuera a dejar.  A la mañana siguiente, todavía oscuro, la alarma del barco me despertó.  Fui a la boletería y compré el tiquete para Qinzhou.  Ya había gastado la mitad de mis ahorros.   Ya la falta de alimento en mi estomago se hacia presente, no había comido nada desde que salí de casa.  Decidí comerme lo que tenia en mi bolsa.  Pensé que seguramente sería la ultima vez que comería algo hecho por mi madre.  Nunca nada antes me había sabido tan delicioso como el trozo de pan y la bolsita de arroz que me comí.

El viaje en barco fue un gran descanso para mi.  Gran parte del tiempo la pasé dormido y pensando en las posibilidades y cosas que podrían pasar.  Por fin llegamos al Puerto Qinzhou.  Esta ciudad era mucho mas grande que la anterior.  Habían barcos enormes y gentes de todos lados de China.  Aquí conocí a una persona especial que iba a hacer una parte muy importante en el resto de mi viaje.  Apenas llegando a Qinzhou, un muchacho de aproximadamente mi edad me preguntó si tenia algo de comer.  Al ver su rostro y sus ojos, supe que él seguramente tenia varios días sin comer.  Tomé parte de mi dinero y compré un pedazo de pan y lo compartimos.

Al conversar por largo rato, Ning-Tian (cielo tranquilo), me contó que él había crecido cerca de mi pueblo.  Que se había venido hacía 3 meses con el propósito de ir a las Americas, pero que se había quedado parado aquí en Qinzhou y que no sabia a donde ir.  Su dinero ya se había agotado.  En sus tres meses de estar en este puerto, ya se había hecho un experto en los alrededores y en los horarios de cada barco.  Sabía cuando y donde salían los barcos para cualquier sitio.  Sabía cual era el precio para viajar a cualquier ciudad.  Pensé que era una persona que me podría servir a mi lado.  Hablamos toda la noche y planeamos nuestro próximo plan.

 

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Published on e-Stories.org on 03/08/2012.

 

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