Ricardo Villarpeña

Esclavos

No podía ser, toda el agua se había derramado sobre el suelo, nada se podía hacer ya, ni secarlo, ni darle calor, nada, solo reemplazarlo y acuchillarlo.
Bueno nada grave exceptuando el pequeño trastorno que suponía retirar los muebles, la obra, y el tiempo, pero por lo menos el seguro pagaba los gastos, siempre puede ser peor.
El se puso en contacto con el seguro, el seguro les dio el visto bueno, y comenzaron las obras.
Se retiraron todos los muebles, se preparo todo y vinieron los obreros, y empezaron a trabajar.
Estos terminaron su trabajo, solo quedaba a dejar que se secara el suelo, que ya estaba acuchillado, en una tarde estaría listo.
Pero en esa tarde no se podía salir de la casa, por lo que él decidió invitar a ella , estaba solo y aburrido que mejor forma de pasar la tarde que junto a ella.
Ella llego , paso saltando para no pisar el suelo , entraron en su habitación y poco a poco una cosa llevo a la otra , el asunto se fue calentando , cada vez más , cada vez con más intensidad , cada vez más pasional , cada vez mas censurado.
Pero de pronto oyeron un fuerte viento,
-no puede ser-dijo el
Salió a la terraza a pesar de ser pleno Julio, pleno verano se estaba levantando una tormenta, bueno nada inusual, serán nubes de evolución pensó él y tapo los muebles que estaban fuera con toallas, y regreso junto a ella.
-¿por dónde íbamos?
Y siguieron amándose, siguieron calentándose, cada vez más, cada vez con más intensidad, cada vez más pasional, cada vez mas censurado.
Pero de pronto sintió que alguien lo tocaba
-no puede ser dijo el
Miro, pro era el perro, que se había acercado, nada fuera de lo común, el perro era un pesado, le echaron.
-¿por dónde íbamos?
Y siguieron amándose, siguieron calentándose, cada vez más, cada vez con más intensidad, cada vez más pasional, cada vez mas censurado.
Pero de pronto se oyó un grito seco
-ahh, ahhh
No puedo ser –dijo el
El sonido venia de afuera, del salón, se acerco a mirar.
-No puede ser-dijo el
El suelo se estaba levantando, mientras gritaba.
-ahh, ahh
La cara se le puso pálida , no sabía qué hacer , estaba conmocionado  , no se lo creía , quería o0lvidar que existía , ella se acerco , e igual la cara se le puso pálida , no sabía qué hacer , estaba conmocionada , no se lo creía , quería olvidar que existía.
-ahh, ahh ¿Por qué me acuchilláis?-grito el suelo-duele
-mm , mmm –ninguno sabia que decir
-vamos contestad-dijo el suelo-no es rabia, solo pena, yo os he servido durante muchos años , os he dejado que me piséis , que me manchéis , os he dejado todo , y así me lo pagáis acuchillándome.
Seguían conmocionados y abrazados, no sabían qué hacer
-bien ahora yo me vengare
-no suelo detente-grito él en un acto de valentía
-este es el fin, no estés sorprendido, arderas en el infierno, quiero venganza.
El suelo se abalanzó sobre ellos
Corre subámonos a los muebles-dijo ella arrastrándole
Se subieron a los muebles pero el suelo les movía, aquello era cada vez más inestable
-vamos, sufrid, sufrid
-este es el fin-decía el abrazándola
-nunca-ella cogió una botella de Don limpio, se la arrojo al suelo –toma suelo, sufre tu
-ahh, ahh ¿te crees que eso me hace algo? Este es el fin, no estéis sorprendidos arderéis en el averno, quiero venganza.-decia el suelo mientras se movía sin parar
Ella cayó
-noo
Él le tendió rápidamente una mano, pero el movimiento del suelo la hizo perderla, cayó al suelo y despareció entre las baldosas en movimiento.
-Suelo, ¿qué has hecho? , yo que tanto te he fregado, te he barrido, ¿asi me lo pagas?
-ahh ahh este es el fin, no estés sorprendido, arderas en el infierno, quiero venganza.
-Muy bien suelo, quieres venganza, pues tendrás venganza, allá voy
Saco toda su valentía, y se abalanzó sobre el suelo gritando
El combate comenzó, se veían tablas por todas partes, salía sangre, allí estaba el armado con una botella de lejía, destrozando el suelo, quemando las tablas mojándolas y rompiéndolas, pero el suelo era invencible le atacaba por todos los flancos.
-vamos ¿no querías jugar? – Se reía burlonamente el suelo –jajaja
En un arrebato de valor grito
-muebles a mi
Los muebles se despertaron, y empezaron gritar, pero… no podía ser, los muebles estaban de parte del suelo y empezaron a atacarle a él.
En un arrebato de valor volvió a gritar
-electrodomésticos a mi
Los electrodomésticos despertaron, y empezaron a gritar, pero...No podía ser, los electrodomésticos apoyaban al suelo y a los muebles y empezaron a atacarle a el
Desesperado grito
Paredes, techo a mi
Las paredes y el techo despertaron y empezaron a gritar, pero no podía ser las paredes y el techo estaban de parte del suelo, de los muebles y de los electrodomésticos.
No había nada mas a que a llamar, la casa estaba contra él, el solo contra la casa.
No había resistencia, no era posible escapar, estaba rodeado por la casa, era su esclavo, era una desagradecida, la casa le había arrebatado su vida.

 

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Published on e-Stories.org on 07/02/2013.

 

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