Silvana Alarcón Azpilcueta

La bruja del árbol

Aquella mañana nunca será olvidada por nosotros, Antonio, hijo del alcalde; nos relata lo que no queríamos escuchar.
Había un niño dentro, os juro, tenía un aspecto diferente, el rostro muy demacrada, como si llevase días sin comer, y una mirada sin sentido, pérdida, no sé explicarlo.
Me acerco y toco su hombro para tranquilizarlo, y voz muy suave le digo.
Tranquilo amigo, debe ser la bruja que te ha puesto a prueba, a la mayoría del pueblo lo ha hecho.
Nos quedó mirando como si fuésemos unos locos, en eso dio dos pasos hacia la puerta y dijo.
Era tu hermano,....
Me miró directamente a los ojos, con miedo y terror, esperando una reacción ajena a las circunstancias, pero sólo me quedé en silencio, pensé que se había vuelto loco, lo miré y le dije con voz temblorosa.
Deja de decir tonterías es tu imaginación, te has dejado llevar por tu mente como todos aquí....., en eso me interrumpió y me dijo.
Clara te juro, os juro a todos era tu hermanito, me miraba con ojos tristes, pidiéndome ayuda, rogando que le salve,.....
en eso no pude contenerme y empecé a gritar......., basta es tu imaginación mi hermano desapareció hace años, basta ya, sabes que las investigaciones dijeron que fue devorado por un lobo, basta ya.
No pude contenerme y comencé a llorar no podía articular frase alguna , y los presentes trataban de consolarme, y de pedir la retirada de la visita.
En eso perdí la visión y caí al suelo, desmayada, sin sentido; no dejé de tener imágenes creadas del momento.
Recuerdo haber imaginado a mí hermanito arrastrado por el lobo, lleno de sangre, y en aquel momento el animal con la víctima de pie ante el árbol .....de la bruja.
En eso sentí un fuerte golpe en el rostro, era arrastrada por la calle del pueblo, estaba siendo apedreada, golpeada, pateada, en eso levanto la mirada y el torturador llevaba una piel de lobo, comencé a gritar con desesperación pero nadie, nadie venía a mí ayuda.

 

All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Silvana Alarcón Azpilcueta.
Published on e-Stories.org on 02/14/2015.

 

Comments of our readers (0)


Your opinion:

Our authors and e-Stories.org would like to hear your opinion! But you should comment the Poem/Story and not insult our authors personally!

Please choose

Previous title Next title

Does this Poem/Story violate the law or the e-Stories.org submission rules?
Please let us know!

Author: Changes could be made in our members-area!

More from category"Psychological" (Poems)

Other works from Silvana Alarcón Azpilcueta

Did you like it?
Please have a look at:

The secret is ... - Inge Hoppe-Grabinger (Psychological)
A little rain of Irish blessings - Jürgen Wagner (Birthdays)